Cuando el CGI Mata la Imaginación - ¿Quién es el verdadero culpable?

En los últimos años, parece que la queja favorita del público es que el CGI (Imágenes Generadas por Computadora) arruina el Cine Moderno. Afirman que las películas "ya no se sienten reales".
Pero, ¿y si te dijéramos que el problema rara vez es la herramienta y casi siempre es el carpintero?
La comunidad de artistas de Efectos Visuales está agotada de esta crítica superficial. Y tienen razón. El "CGI malo" no es un error de render, sino la evidencia de un fracaso mucho más grande que empieza mucho antes de que el artista encienda el software.
El Corazón del Problema: Concepto vs. Ejecución
Para dejar de lado las críticas perezosas, necesitamos entender una diferencia crucial:
1. Error de Concepto
Esto sucede cuando una decisión creativa o de guion es fundamentalmente ridícula o inverosímil.
Ejemplo: Un personaje que, en lugar de interactuar con un entorno físico creíble, se desliza por una superficie digital sin peso ni inercia. O cuando la dirección decide reemplazar completamente la actuación física de un actor capaz por un modelo digital solo porque "es más rápido" o "fácil" de revisar.
En este caso, los artistas de VFX hicieron exactamente lo que se les pidió. La irrealidad proviene de la mala idea.
2. Error de Ejecución (La excepción, no la regla)
Esto es un fallo técnico genuino: un render mal iluminado, una composición descuidada, o una animación que no sigue las leyes físicas de ese universo.
El problema es que, en el Cine Moderno, la mayoría de los fallos que el público identifica como "mal CGI" son en realidad errores de concepto o de Integración.
Dunning-Kruger y la Crisis de los Plazos
Los verdaderos responsables detrás del aspecto "falso" son la falta de tiempo y la ambición desmedida del estudio.
Como lo han revelado múltiples artistas, la actual crisis en la industria de VFX se basa en:
Plazos Imposibles: Los estudios fijan fechas de estreno sin tener un guion final, dejando a los artistas semanas para completar miles de tomas que requieren meses de pulido.
Decisiones de Último Minuto: Se les pide a los equipos de VFX que "arreglen" en postproducción lo que se filmó mal o no se planificó en el set (mala iluminación, falta de utilería, etc.).
Cuando ves un efecto visual que parece poco pulido, no estás viendo un artista incompetente; estás viendo el resultado de un estudio que priorizó el calendario sobre la calidad, obligando al equipo a trabajar en modo de emergencia. El efecto final se convierte en un simple placeholder digital.
En resumen: El CGI es una herramienta poderosísima. Cuando se ve mal, es porque la planificación, el concepto o el tiempo de producción fueron deficientes. Dejar de culpar al software por los fallos del guion y la dirección es el primer paso para una crítica cinematográfica honesta.
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